13 febrero 2009

Llamas

Este es un pequeño relato de una página titulado por la sencilla pero compleja palabra "llamas"

Espero que os guste!


LLAMAS

Mirad a vuestros miedos a los ojos ¡Hacedlo! Yo soy la sombra que os aterroriza por la noche, encarno toda la maldad oculta en vuestro interior, la locura es mi alimento. El mundo me ha creado ¿Estáis orgullosos?

Mis ojos son de piedra blanca impasibles ante vuestros gritos y súplicas. No os engañéis, al principio de todo sólo era un simple mortal capaz de sentir.

Desesperación.
Dolor.
Desesperanza.
Duda.

¡Y ahora soy todo eso y más! Las llamas de vuestras pesadillas danzan a mí alrededor quemando mi cuerpo desnudo.

Yo soy la sombra que os persigue, encarno todos los miedos ocultos en vuestro interior, las lágrimas de sangre son mi alimento. Vosotros me habéis creado ¿No os sentís orgullosos?

Mis manos son garras capaces de arrancar vuestras alegrías sin piedad. Tampoco te engañes, en los inicios fui un humano como tú.

Alegría.
Amor.
Altruismo.
Afinidad.

¡Ya no puedo ser así! El eco de palabras malditas resuenan en mi caverna retorciéndose como serpientes, cambiando su origen y significado.

Yo soy la sombra del odio, encarno los deseos más violentos ocultos en tu interior, la crueldad es mi alimento. Tú me has creado ¿No te sientes orgulloso?

Gemma Edo
Febrero de 2009

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23 enero 2009

LA CAPA DE PRINCESA - I. Una visita inesperada, el castillo, una princesa

Sin que sirva de precedente hoy vuelvo a colgar una nueva cosa aunque esta vez es un relato o al menos uno de los que he englobado bajo el título "La Capa de Princesa". El resto están a medio terminar y los pienso ir colgando poco a poco en aras de la calidad.

El primero que presento hoy trata sobre una niña (la que será el personaje principal) que ve cómo sus padres se marchan a toda prisa con su hermanito en brazos, asustada se tapa con su capa mágica y entonces...

Espero que os guste!

Una visita inesperada, el castillo, una princesa

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LA CAPA DE PRINCESA


I. UNA VISITA INESPERADA, EL CASTILLO, UNA PRINCESA

A través de las cortinas Linda vio –no sin cierta inquietud –Como mamá y papá se marchaban en coche llevándose a su hermanito lejos de casa, “a un hospital” le dijeron con sonrisas muy tristes “pronto volverá a casa” mintieron mirando al suelo, “no pasa nada” aseveraron sin esperanza y cuando las falsas palabras se acabaron mamá cogió al bebé con papá siguiéndola de cerca mientras cerraba la puerta sin mirar atrás. Ahora Linda espiaba por la ventana intentando seguir con la mirada los faros del coche hasta que desaparecieron en la noche iluminada por muchas personas yendo y viniendo.
Oscuridad.
El salón era la boca del lobo feroz a punto de comérsela. Linda sentía el miedo corretear por su cuerpecito obligándole a pensar en cosas malas y terribles, su hermanito no volvería, su vecina se cansaría de vigilarla apagaría la televisión y se marcharía a casa, mamá y papá se escaparían para no volver jamás olvidándose de ella, un señor negro entraría en casa secuestrándola de por vida, la pecera se caería matando a Pez Gris, un monstruo saldría de debajo de la cama para hacerle daño, sus amigos se olvidarían de ella ¿Qué era peor? Sintiendo la boca seca Linda corrió a su habitación cerrando los ojos por si acaso, abrió la puerta y encendió todas las luces: su lámpara preferida azul con flores rojas, la ristra de campanillas todas blancas, una bola de cristal colgada al techo y por último los farolillos verdes uno a cada lado de la cama. El terror se fue poquito a poquito asustada por la luz, Linda asomó la cabeza por la ventanita del castillo de plástico buscando cualquier indicio de monstruos u hombres vestidos de negro, una vez asegurada la habitación salió del rincón agarrando su espada y la capa mágica dispuesta a hacer frente a cualquier truco invisible. Una vez acabada la revisión de los armarios, la cama y todos los escondrijos para monstruos consiguió sentirse lo suficientemente a salvo para tumbarse en la cama y esperar a que sus papás volvieran con su hermanito riéndose por la falsa alarma, seguro que habría pastel y una gran fiesta con regalos para olvidarse del susto, seguro.
Pasaron los segundos y los minutos, Linda contuvo un bostezo preguntándose porque sus papás tardaban tanto. Más minutos se deslizaron imperceptiblemente disfrutados por unos pocos, sufridos por otros, convertidos en una eternidad para ella.
Al final sin poderse resistir más cogió su capa mágica, se arrebujó con ella y cerró los ojos.

Desde el punto de vista de los aldeanos el castillo era una fortaleza inexpugnable que se alzaba orgullosa en la colina prometiendo paz y seguridad. Sólo unos pocos extraños recibían el honor suficiente para pasearse por los pequeños jardines o perderse entre sus innumerables pasillos y rincones llenos de maravillas. Según algunos ni los propios miembros de la familia real conocían todos los secretos de tan magnífico edificio y según algunos más sólo los verdaderos señores de esas tierras eran dignos de descubrir un tesoro oculto que les ayudaría en la pesada carga del mando hasta su muerte.
Tanto por dentro como por fuera el edificio era oscuro, las mismas piedras habían sido talladas en las minas negras por los mineros ciegos, los únicos capaces de trabajar tal material sin que su alma se viera absorbida irremediablemente –De allí proviene su color y si en una noche fría de invierno con la luna nueva pones la oreja en ella oirás los lamentos de centenares de personas, victimas de su imprudencia –Las pequeñas ventanas apenas iluminaban, sólo los fuegos fatuos eran capaces de alejar la oscuridad dentro del edificio, y en casi todas partes se podían admirar magníficos tapices tejidos con cabellos de hada, obras de arte de mil razas distintas, joyas inexistentes, pájaros multicolores, comidas exóticas de todo tipo, árboles gigantescos, y muchas otras cosas cuyo nombre ya no existía, todas ellas repartidas cuidadosamente por miles de sirvientes a lo largo del tiempo –Dice la leyenda que durante el reinado de Goffer I se inventariaron todas las maravillas del castillo incluidos los secretos más ocultos, pero si existió tal libro se perdió hace mucho tiempo –.

Uno de los pasatiempos preferidos de la princesa era pasearse por los pasillos descubriendo a cada paso algo nuevo y fascinante pero ese día no había alegría en sus ojos, sólo tristeza. Su sirvienta preferida —sí, esa señora redonda con la cara roja, una sonrisa para todo y con olor a flores —. La había vestido con un traje negro muy feo e incómodo mientras intentaba no llorar en su presencia ni decir nada sobre la fallecida familia real, para la princesa Linda nada de eso era importante sólo deseaba abrazar a papá y mamá sentir su cálida presencia y hacer reír a su hermanito ¿Por qué todos le decían que eso era imposible? Una pequeña parte de ella sabía la respuesta aunque la otra se rebelaba ante tal desgracia porque en el fondo intuía la soledad que se avecinaba. Al contrario de otros niños de su edad ella no conocía el significado de las palabras “abuelos”, “tía”, “primos” y similares, en sus cortos años de vida sólo había conocido a cuatro personas que la quisieran de verdad y entre ellas estaba la criada que ahora la acompañaba hacia el jardín del Descanso y el Despido mientras las campanas del castillo anunciaban con voces lúgubres el inicio de las ceremonias.
A las puertas del jardín se congregaban miles de personas y seres vestidos de la forma más variopinta salvo los miembros del castillo que vestían sus mejores galas negras en honor a sus reyes, eso a Linda no le gustó ¿Por qué los demás vestían de colores y ella no? —En verdad todos vestían de luto, los centauros por ejemplo llevaban el lomo pintado con los antiguos símbolos de la vida y la muerte —.Su mejor amiga le había contado que ella también vistió el negro en el funeral de su padre y le recomendó no estar mucho tiempo triste porque sino los recuerdos y la alegría se perdían para no volver jamás —por supuesto los mayores no entienden esto, muchos creen en la tristeza y el olvido como una cura cuando es todo lo contrario —.Por eso Linda intentó ser fuerte pese al dolor que atormentaba su pecho. Sin derramar una solo lágrima la princesa vio a Maese Farwell mientras situaba las tres mortajas en el hoyo con olor a tierra húmeda, oyó en silencio las palabras de todos aquellos que habían venido a presentar sus respetos, cogió con mano firme los dos tesoros regalados por el castillo y los dio a un sirviente sin rostro para que los guardara en un lugar perdido, sólo cuando empezó la fiesta del Feliz Viaje a la Ultima Tierra Linda se desmoronó y salió corriendo perseguida por múltiples miradas de tristeza y compasión.

—Pareces muy triste ¿Qué te pasa niña? ¿Por qué estás aquí cuando fuera hay un mundo lleno de diversión?

La princesa se secó las lágrimas de la cara pero no se movió del trono de papá que aún olía como él y atraía los buenos recuerdos a quien se sentara. A su lado había un hombre vestido de todos los colores del mundo, con la cara muy pálida y una sonrisa misteriosa —no preguntes por qué estaba allí, hay cosas en el mundo que no se pueden explicar, esta es una de ellas —. En una mano llevaba un pequeño reloj de arena hecho con madera gris y en la otra uno de los pastelillos de la fiesta.

—Me encantan estas pequeñas cosas ¿Sabes?—Dijo el desconocido con la boca llena—.Me recuerda a la vida toda dulce, con muchas capas y sabores aunque si te equivocas con la masa o el azar te da un ingrediente malo te saldrá feo y amargo. Pero tú eres muy pequeña para saberlo, aún te queda mucho tiempo en este lado, prometido.

—Papá, mamá y mi hermanito están muertos —Un escalofrío le invadió, nunca antes la palabra “muerte” había tenido tanto significado ni unas consecuencias tan grandes—.Por eso estoy muy triste, quiero verlos otra vez ¡quiero verlos!

Suspirando el hombre (¿Podemos llamarlo así?) negó con la cabeza y besó a la princesa en la mejilla.

—Yo no puedo hacer que vuelvan el fin es el fin y su destino un inicio. Sólo te puedo dar un consejo recuerda, recuerda sus abrazos, sus sonrisas, su cariño. Aprovéchalos y siempre estarás con ellos pero no abuses porque te quedarás atrapada en un mundo de mentiras para siempre, te harás mayor antes de darte cuenta y cuando venga a buscarte te darás cuenta de cómo has desperdiciado tu vida.
¡Mírame! Aquí hablando de cosas que no entiendes ¡Venga salgamos a respirar aire fresco! ¡Olvida durante unos segundos las penas! Ahora eres la única de tu linaje princesa Linda ¡Pero no estás sola!
Bailando por el salón el hombre cogió a la niña en brazos y juntos subieron a la torre más alta del castillo desde donde se podía ver todo el Reino. Al cabo de un rato la princesa Linda volvió a estar sola admirando la belleza de un lugar que jamás había apreciado hasta ahora.

Linda apartó un trozo de la capa mágica mirando a su alrededor. Su corazón le dolía mucho, fuera hacía frío: se avecinaba una tormenta; El aire era pura electricidad, a lo lejos se oía el rugir de los truenos, todo era gris vacío y sin forma, las luces que tanto le alegraban estaban apagadas guardando luto. Las advertencias del desconocido aún resonaban en su cabeza escondiéndose en todos los rincones para no olvidarlas jamás, hay legados dignos de ser guardados y ese era uno de ellos. Linda no entendía porqué pero en el fondo sabía que todas ellas adquirirían sentido cuando fuese mayor. Arrebujándose en su capa Linda volvió a cerrar los ojos.


Próximamente: "El nuevo señor de las tierras mágicas o el laberinto de la inocencia"

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15 enero 2009

Tira cómica -Plan maestro

Tras un buen tiempo sin actividad, otro tanto de fiestas y mucho trabajo hoy os presento algo un poco diferente a lo que estáis acostumbrados: una pequeña tira cómica.

Gracias a la ayuda de Antonio HG como dibujante, se ha podido tirar hacia adelante uno de los proyectos que ya hacía tiempo que rondaba por mi cabeza.
De por momento sólo hemos hecho una, todo es muy experimental y aún no nos hemos centrado en una temática concreta pero si todo va bien la intención será ir haciendo alguna de cuando en cuando.

Y ahora ya sin más podéis os presento la viñeta de hoy, para verla bien haced click en la imagen. Espero vuestros comentarios ya sean positivos, negativos o alguna sugerencia que os pueda parecer interesante.

Un saludo a todos!

PLAN MAESTRO




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31 octubre 2008

CRISTALES DE COLORES

Hoy os subo un relato muy corto de cuatro páginas. El relato que os he ido mencionando se está alargando de forma asombrosa así que de por momento tendréis que conformaros con pequeños relatos.
Este es el argumento ¡espero que os guste!

Cuando pensamos en gente con poderes todos vemos superhéroes y salvadores del mundo ¿de verás siempre es así? ¿Podría ser otra la realidad?

Como siempre aquí tenéis el link para poder descargarlo: Cristales de colores



CRISTALES DE COLORES

Caso de muerte violenta. Prueba hallada en el cuerpo de la víctima.

Cuando alguien habla de habilidades especiales siempre lo asocian a grandes aventuras, una vida peligrosa o una misión vital para salvar el mundo. Sed realistas ¿De veras os creéis todas esas tonterías? ¿Pensáis que somos altruistas o que estamos dispuestos a morir por un montón de gente desagradecida? Si es así no sigáis escuchando esta cinta, puede devolveros de golpe a la odiosa realidad. Estáis advertidos.

¿Aún estáis aquí? De acuerdo, vosotros lo habéis querido, preparaos porque pocas veces tendréis la oportunidad de escuchar la historia de uno de los nuestros. No nos gusta ser tan confiados y mucho menos con los extraños.
Empecemos con una pequeña introducción.


Pequeñas piedras de colores brillantes caían desde el puente en el que yo vivía y no eran imaginaciones mías o un efecto secundario de las drogas que tomaba, llevaba mucho tiempo tomando esas pastillas y nunca me habían producido alucinaciones sólo esa agradable sensación de flotar en un lugar tranquilo, sin preocupaciones, con la más absoluta nada como compañía. Era agradable, mucho mejor que vivir en la realidad donde sólo era una callejera huida de su hogar porque no pudo soportar vivir con su familia. Al menos me consolaba pensando que aquella fue la única solución razonable a mi dilema, a veces me arrepentía otras no, las cosas eran así ya me gustaría poder cambiar las cosas ¡Claro que sí! Venía de una familia rica, fervorosamente creyentes de Dios y poco dados a aceptar a una hija con poderes “demoníacos” tal y como describían mi habilidad ¿Acaso era culpa mía cargar con esa maldición? Estaba demasiado serena siempre evitaba pensar en el tema.

La maldita lluvia seguía cayendo en mi casa y ni la miserable idea de conseguir un rio bastante más aceptable que un montón de barro me conseguía calmar, aquello era demasiado una no podía huir de casa buscando algo de paz sin que viniera cualquier idiota a estropearlo todo ¡Vivía allí porque no quería saber nada del mundo! ¿Varios kilómetros alejada de la ciudad no eran suficientes? Tal vez en otro momento habría cogido mis cosas para largarme de allí y buscarme otro lugar más tranquilo pero ver piedras de colores no era algo habitual y por si algo me caracterizo es por mi curiosidad. Justo allí empezó mi verdadera vida, nada comparado con la que llevaba hasta ese momento: fría, vacía, sin sentido.
Con esfuerzo subí la fuerte pendiente hasta el camino evitando tocar cualquier cosa y en especial aquellas que fueran humanas, no me sentía con fuerzas para intentar amortiguar mi habilidad y tampoco quería saber nada sobre la vida de un objeto: dónde estuvieron anteriormente, para qué se usaron… ¿Extraño? Yo he vivido toda mi vida con esta maldición, nadie lo nota pero todo adquiere cierta ¿cómo llamarlo? Personalidad tal vez, ellos recuerdan en especial las sensaciones y las emociones de quienes los usaron. Por poner un ejemplo las piedras del puente recordaban el tacto áspero de quienes las tallaron, los miles de pies que lo atravesaron, la sangre de quienes murieron allí, el frío de los inviernos, la mano llena de miedo del joven suicida, el deterioro de sus pilares, la pasión de dos enamorados, el ruido de los soldados dispuestos a luchar… era excesivo, habían ocurrido demasiadas cosas en esa antigua construcción y sólo con estar a su lado lo sentía, por eso procuraba no tocar nada porque cuando mantenía un contacto físico era muchísimo peor ¿Cómo os sentirías si vivieseis toda la vida de un objeto de repente? Es terrorífico y desagradable, a veces envidio a los tipos con habilidades tan buenas como volar aunque ese es un mal ejemplo: una vez conocí a un volador y ni tan siquiera tuve la oportunidad de trabar amistad con él, una noche se despistó sólo un segundo y cuando quiso darse cuenta chocó contra unos cables eléctricos igual que un pájaro. No sobrevivió como os podéis imaginar.

La primera vez que la vi fue algo extraño e inexplicable, allí estaba ella sentada al borde del puente con un montón de piedras marrones a su lado. Al instante supe que ella era tan especial como yo, por primera vez creí en las casualidades.
-Hola.
Sólo una palabra fría e impersonal, nunca se me ocurre nada mejor para iniciar una conversación pero así evito dar mi nombre o decir algo útil para identificarme, quién sabe si mi familia aún me busca para encerrarme en el desván. Nunca se tomaron bien mis ataques cuando tocaba algo con sensaciones demasiado fuertes y mi padre -por muy cristiano que fuera- pasó varios meses rifle en mano buscándome por todos lados, casi consiguió matarme dos veces y capturarme una, después de eso aprendí a ser precavida y a borrar todo lo relacionado con mi pasado. Gracias a ello he sobrevivido más que el resto de mis amigos cuando debería haber muerto hace tiempo, no me gusta estar sola.
-Lárgate de aquí, estoy jodida no quiero hablar con nadie y no necesito palabras de ánimo ¿Queda claro?
Una chica con carácter no cabía duda pero era obvio que estaba muy mal, tanto como yo después de un buen chute. Otra más para el club de los perdedores ¡Bienvenida!
-Llevo dos años viviendo en las calles, mis padres quieren hacer un favor a Dios matando a su hija maldita y hasta hace un momento este era mi puente. Supera eso ¿Un cigarrillo?
-¿Quién demonios te crees que eres?
Sus pálidas manos cogieron una de las piedras del montón y sin mirarla la transformó en un cristal verde azulado. Eso sí era un poder hermoso, un poco inútil todo se ha de decir pero seguro que no la volvía tan loca como a mí.
-Bonita creación, deberías venderlos o algo así. Puedes sacarte un buen dinero con eso.
Si la desconocida notó mi exagerado cambio de tema ni lo mencionó.
-¿Esta mierda? ¿Valor? ¿Sabes qué me han dicho de ellos?
-Por tu reacción nada bueno.
-¡Soy artista! ¡Estudié! ¡Aprendí! ¡Creía que mi poder me abriría todas las puertas! ¡Un arte único en el mundo! ¿Y qué me dicen? ¡Esto!
En silencio cogí el trozo de periódico que me había lanzado y lo leí por encima. “Una obra absurda”, “el material usado es demasiado efectista”, “nada comparado con sus anteriores creaciones”, “con esta exposición sólo ha conseguido demostrar su decadencia” ¡Menuda crítica! Si querían hundir a la artista lo habían logrado y con creces.
-Lo bueno nunca se aprecia, seguro que no lo has hecho tan mal habrá alguien a quien le guste tu trabajo…
-¡Nadie!
Espejos brillantes cayeron desde el puente devolviéndolos a su origen, el barro convertido en maravilla la maravilla convertida en barro ¿no es irónico?
-Al menos has salido en el periódico con que ¿veinti pocos años? Yo sólo he salido en los carteles de “Se busca”
-Eres una egocéntrica ¿lo sabías? No compares tus desgracias con las mías ¡No son lo mismo! Tú te escondes del mundo y te quejas de su injusticia y yo… yo he intentado hacer algo útil ¡me he atrevido a mostrarme ante los demás no como tú!
Hay silencios incómodos, reflexivos, furiosos; Aquél fue todo eso y más hasta que las dos nos pusimos a reír, la situación era absurda no lo neguéis: dos extrañas quejándose por todo y culpando a los demás de sus propias desgracias.
-Oye ¿realmente te crees que tenga un poder? Muchos me consideran loca cuando lo digo o buscan el truco si hago una demostración. He acabado ocultándolo y hoy cuando lo hago en público va y no te sorprendes ¡no es justo!
No pude evitar contarle en pocas palabras cual era mi poder y los problemas que me daba. Ella era una artista frustrada y yo una perdedora, el equipo perfecto.
-Menuda mierda tienes que tragar. Dame uno de esos cigarrillos ¿Quieres? Ahora sí lo necesito, cuando acabe con esto coge todo mi dinero e intenta salir del agujero en el que te has metido. Si tienes mayor suerte que yo te felicitaré allí donde esté.
No necesité más explicación para entenderla y no sería yo quien le dijese si hacía lo correcto o no, si ya se había decidido nada le haría cambiar de parecer. El tabaco se acabó demasiado rápido al igual que nuestra conversación. En realidad sólo éramos dos desconocidas que se habían encontrado en una encrucijada del camino y ahora cada una tomaba una ruta diferente con una historia y un final distinto.
-Guarda esto, considéralo un pequeño regalo.
Saltó. Saltó al vacío sin que yo hiciera nada para impedirlo, al principio pensé en mi actitud como indiferencia, más tarde descubrí que era miedo.

Se llamaba Kara, tenía veintitrés años, unos pocos billetes en su cartera y una fotografía junto a un chico de aspecto vulgar. Sólo eso. Su cuerpo cayó entre cristales de colores, una estampa hermosa pero macabra, un final artístico para una artista.
Encontré un número de teléfono entre sus pertenencias, en contra de mis principios llamé desde un teléfono público -demasiadas sensaciones, un mero trozo de plástico lleno de vida… la sensación de desmayo, dolor… demasiado…- y antes de darme cuenta estaba calmando a un chico cuya vida había quedado destrozada en un abrir y cerrar de ojos.
Vi su funeral desde lejos, la familia jamás supo quién encontró el cuerpo. Sólo cuando todo acabó, me acerqué a la reciente tumba para darle las gracias: ahora tenía una nueva vida por delante y un pequeño cristal como recuerdo de lo que pudo ser y no fue.

Después de aquello logré centrarme, dejé las drogas, me esforcé por mejorar mi control sobre mis podres y descubrí que si no los rechazaba todo era más soportable. Durante unos años conseguí un lugar al que pude llamar hogar e incluso por un tiempo viví como una persona normal. Mucho más tarde conocí a Héctor un hombre letal al que amé hasta el final, a Nora una gran amiga que siempre me recordó a Kara y a muchos más. Por último llegaron los malos tiempos, la soledad y la desesperación.

¿Queréis saber más? Escuchad mi siguiente grabación, necesito tiempo para meditar y pensar cómo continuar mi historia. En parte espero poder explicar más cosas sobre mi vida, mis amigos y nuestros maravillosos y malditos poderes, y por otra parte deseo que jamás encontréis la continuación de este relato. Nunca he logrado superar el miedo que me produce hablar de mí misma y de mi vida, a veces sueño con mi padre y su rifle ¿Aún me estará buscando? ¿Me querrá matar? Por mis fuentes sé que ahora es un cazador, busca a gente como yo y las mata. Tal vez si me entregara a él volvería a estar en paz con su Dios y no atacaría a gente inocente. Quizás si o quizás no, jamás lo sabré porque no estoy dispuesta a dar ese paso ¿Egoísta? Sí, para sobrevivir has de serlo ¿Cobarde? Yo lo llamaría prudencia ante lo desconocido ¿Loca? Vivir en un mundo así te transforma. Esa es mi vida, prefiero no plantearme nada más, muchos ya me han juzgado y eso para mí es suficiente, no deseo hablar más de este asunto.

Aquí acaba todo, no sé si os habéis creído lo que os he dicho o no, esa decisión os la dejo a vosotros.
Hasta la próxima.

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